Nuestro colegio tiene una trayectoria de más de 30 años. Durante este tiempo se han realizado innumerables actividades para su desarrollo, y una de ellas es la construcción de lazos de apoyo con países árabes con representación en Chile. Ello no sólo porque nuestro proyecto educacional incorpora una gira de estudios a países del mundo árabes, sino porque la historia, el idioma, las tradiciones y los valores de vida en familia, son una parte estructural de nuestra oferta educacional.
Hoy celebramos el aniversario N° 64 de la independencia de la república árabe de Siria, y hemos querido presentar un tema muy sensible para su pueblo: La usurpación de territorios correspondientes a los Altos del Golán, y algunas consecuencias que ello ha tenido hasta el día de hoy para la vida cotidiana de sus habitantes.
Entre 1 y 10 kilómetros de frontera separan Siria de los Altos del Golán, ocupados por Israel desde 1967. Aún cuando perece una distancia menor, la realidad es muy diferente: simplemente no se puede cruzar. Alambradas, campos minados y francotiradores israelíes lo convierten en un tramo absolutamente inaccesible.
Israel prohíbe a todo ciudadano residente en el Golán, viajar a Siria, salvo a los estudiantes universitarios, los peregrinos y las novias. A éstas últimas, con la condición de que nunca regresen. Es decir, para ellas se trata de un viaje sin retorno, donde deben separase para siempre de sus familiares.
La costumbre es que cada semana, las familias divididas con miembros que viven en el Golán y otros que lo hacen en Siria, visitan el Valle de las Lágrimas, para saludarse y estar en contacto. Especialmente en el día de la Madre que en Siria se celebra el día 21 de Marzo.
Hasta hace un tiempo, los familiares separados por esta frontera artificial, sólo podían saludarse a gritos, y utilizando prismáticos las madres lograban ver a sus hijos que se encuentran en la frontera Siria del valle. Si bien las nuevas tecnologías permiten ahora la comunicación vía teléfono e internet, el contacto físico con los familiares es prácticamente imposible.
La única alternativa que tienen muchas familias para reencontrarse es viajar a un tercer país, generalmente a Jordania o Egipto. Pero tampoco es fácil, porque los sirios del Golán carecen de una nacionalidad definida, al negarse a aceptar la ciudadanía israelí.
Así, muchos confían en que algún día pueda firmarse la paz o bien en que Siria intente recuperar lo que es suyo. Mientras tanto, su resistencia se centra en mantener la identidad siria y negarse a abandonar sus tierras.
Estimados alumnos: Más allá de los problemas y situaciones particulares que cada uno de ustedes puede estar viviendo, los invito a reflexionar sobre las dificultades y el escenario tan adverso que deben afrontar los estudiantes que viven en el Golán para cursar estudios universitarios en Siria, incluso debiendo forzosamente separarse de sus familias.
La convicción que tienen estos jóvenes y sus padres, sobre la importancia de estudiar, convertirse en profesionales preparados para enfrentar un mundo cada vez más complejo y global, es tal vez uno de los pilares de la fortaleza que demuestran día a día para resistir esta compleja situación.
Jorge Luis Alamo E.
Mudir / Rector